sábado, 16 de mayo de 2009

SUSANITA


Desde que era chiquita pensaba en como seria mi matrimonio y como serian mis hijitos...y no es que me hayan criado para ser una ama de casa porque el modelo de mujer que tengo no es el de la madre que solo se dedica a atender a su esposo e hijos si no la de la madre que todo lo puede hacer (lo que es super conveniente para estas epocas!)...puede ser mama, esposa, mujer y profesional tambien, y hacerlo todo aceptablemente bien...claro que con una gran dosis de estres!
Mi papa no tuvo mejor idea que ponerme como apodo Susanita (como la amiga de Mafalda) de tanto escucharme hablar de las bodas y de como seria la mia. Este apodo no pude ser mas exacto, a mi me encanto!

A medida que iba creciendo mi idea de el matrimonio y la maternidad fue creciendo conmigo tambien y, sin perder la emocion porque llegara el dia en que por fin sucediera, me iba dando cuenta de que ser mama no solo significaba tener una muñequita a quien vestir y peinar y que tener un esposo no era tener un principe azul...de todos modos estaba segura que era muy parecido a eso.

¿Cuanto se demora una para darse cuenta de que los estereotipos que nos meten en la cabeza durante toda nuestra vida por medio de revistas, comerciales, peliculas y demas no es necesariamente la vida ideal que uno DEBE TENER?

¿Cuando caes en cuenta de que el principe azul no existe?

¿Quien te hace caer de esa nube rosada en la que estuviste flotando toda una vida?

Nadie te dira cuando ni cuanto ni quien ni donde...uno inevitablemente crece y madura y se va dando cuenta de que la vida no tiene que ser perfecta y mucho menos la gente.
Te vas haciendo un concepto propio acerca de las cosas y de la vida.

Hubo un momento de mi vida en que deje de pensar en el matrimonio como un evento que ocurriria indefectiblemente, aunque nunca lo descarte (¡obviamente!).

Siempre estuve segura que mi compañero seria alguien que se acercaria mucho a lo perfecto y que compartiria mi ideal del matrimonio, de la familia y de la vida...o al menos el que hasta ese momento pense que era mi ideal.

Pasaron muchos años, muchos trabajos, muchas dudas, muchas cosas y cuando menos lo esperaba y menos lo queria derrepente tenia a alguien con quien compartir mi tiempo. Era muy joven para pensar en el matrimonio y no lo haciamos pero nunca pensamos que en eso terminariamos.

Nueve años despues decidimos que era hora de dar el siguiente paso y comprometernos, eramos lo suficientemente maduros y estabamos muy enamorados.

¡El momento que tanto habia soñado llegaba al fin!La boda y el comienzo de una nueva vida con el.

Segun lo que nos dicen toda la vida planear una boda es hermoso y DEBES tener todo lo tradicional y PUEDES tener todo lo que quieras...claro que debes, siempre y cuando eso sea lo que quieres...y claro que puedes, ¡si tienes la plata suficiente para pagarlo!

Un año planee mi boda, busque todo lo que ambos queriamos para ese dia y fue trabajoso y dificil y estresante pero fue PERFECTO, o al menos perfecto para nosotros. La gente que mas queremos estuvo con nosotros y nuestros amigos estuvieron disfrutando el momento tanto como nosotros lo hicimos...¡simplemente fue perfecto!

Y mi esposo, ¿es una principe azul?¡NO!...no esta ni siquiera cerca de la perfeccion, y no tenemos las mismas ideas, y no estamos de acuerdo en muchas cosas, pero nos amamos y estamos juntos para hacer de dos ideas una y de dos vidas una, para siempre.

El es el compañero que quiero para toda la vida y espero estar a la altura de lo que se presente siempre.

¿Era Susanita el apodo perfecto para mi?...HELL YEAH!... ¡y me encanta!

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